Las pinturas murales de San Andrés de Biañez, situadas en el municipio de Valle de Mena (Burgos), son un conjunto artístico de gran valor histórico y cultural. Datadas entre los siglos XIII y XIV, estas obras góticas destacan por su expresividad y por la riqueza simbólica de sus escenas religiosas. En los muros de la iglesia se conservan representaciones del Juicio Final, la Última Cena, y diversas figuras de santos y ángeles, pintadas con vivos colores y una técnica al temple sobre yeso. A pesar del paso del tiempo, los frescos mantienen su intensidad cromática y permiten apreciar la maestría de los artistas medievales que los realizaron. Su descubrimiento y restauración han convertido a San Andrés de Biañez en un referente del arte mural gótico en Castilla y León, atrayendo a estudiosos y visitantes interesados en el patrimonio artístico rural de la región.